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Gaceta Católica Hispana de la Archidiócesis de Boston
LA COLUMNA
DEL
OBISPO ALLUE
La Columna del
Obispo Allué
Exortación Apostólica
Verbum Domini
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El tema de la Palabra de Dios es de suma importancia para nuestras comunidades cristianas, y sobre todo
para cada uno de nosotros, que dependemos tanto del mensaje revelado del mismo Dios para nuestra
salvación. En las décadas que precedieron al Vaticano II, la Iglesia hizo frecuentes intervenciones para
promover los estudios bíblicos y la conciencia sobre la importancia de la Palabra de Dios. Esto culminó en
1963 con la constitución dogmática del Concilio Vaticano II Dei Verbum sobre la Divina Revelación. Tras
el sínodo, con la exhortación Verbum Domini del 2010, el Santo Padre nos llama a profundizar el tema, a
revalorizar la Palabra de Dios en la vida actual y en la misión de la Iglesia hoy día.

En la primera parte de la exhortación, el Papa nos recuerda el carácter dialogal de Dios con su pueblo a
través de signos, gestos, palabras de los profetas. El Santo Padre también afronta el tema, delicado hoy día,
de la interpretación de la Sagrada Escritura, importante para que la Sagrada Escritura sea el corazón de la
vida y misión de la Iglesia.

La segunda parte desarrolla el tema del lugar de la Palabra del Señor en la vida litúrgica, en la pastoral y en
la formación catequética. La Palabra se encuentra como parte de las Horas del Oficio Divino, en la liturgia
de la Misa y en la celebración de los sacramentos.

En la tercera parte, la exhortación habla de la misión fundamental de toda comunidad eclesial y de cada uno
de sus miembros, esto es, el deber fundamental de evangelizar, de anunciar la Palabra al mundo, tanto a los
ambientes evangelizados como a los descristianizados. La Palabra ha de ser parte de las culturas y
ambientes ecuménicos.

El Santo Padre acaba exhortando a todos, pastores y pueblo, a tener más familiaridad con la Sagrada
Escritura, que es el fundamento de toda  espiritualidad  individual. Esta espiritualidad es auténtica y viva
cuando la Palabra de Dios es anunciada, acogida, celebrada y meditada en la Iglesia.

En la conclusión, el Santo Padre nos anima y nos inspira con estas palabras:
Así pues, que cada jornada nuestra esté marcada por el encuentro renovado con Cristo, Verbo del
Padre hecho carne. Hagamos silencio para escuchar la Palabra y meditarla, para que ella, por la
acción eficaz del Espíritu Santo, siga morando, viviendo y hablándonos a lo largo de todos los días de
nuestra vida. De este modo la Iglesia se renueva y rejuvenece siempre gracias a la Palabra del Señor
que permanece eternamente.


Que la lectura de esta exhortación apostólica renueve el deber misionero de evangelizar nuestros ambientes,
especialmente los descristianizados, siguiendo el mandato del Cristo Resucitado: “Id al mundo entero y
proclamad el Evangelio a toda la creación” (Mc. 16,15).
Hace unos meses, el Santo Padre Benedicto
XVI envió una exhortación a todos los
pastores de la Iglesia, y al pueblo de Dios en
general, sobre el tema de la palabra de Dios.
En este documento pontificio el Papa nos
anima a escuchar y vivir la Palabra de Dios
en la vida y en la misión en la Iglesia.

El motivo fue que en octubre de 2008 se
había celebrado la XII Asamblea General del
Sínodo de los Obispos sobre el tema de la
Palabra de Dios, y ahora el Papa, habiendo
escuchado y recogido las varias
intervenciones, ha querido comunicar a toda
la Iglesia sus conclusiones teológicas y
pastorales en una exhortación apostólica. Este
Sínodo fue en realidad una experiencia
profunda de encuentro con Cristo, que está
presente donde dos o tres están reunidos en
su nombre.
Photo from M.Mazur/www.thepapalvisit.org.uk