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Blog Obispo Allué
Monseñor Emilio Simeón Allué, SDB es Obispo
Emérito de la Archidiócesis de Boston y
Vicario Episcopal para el Apostolado Hispano.
El Santo Rosario
Publicado el 24 de Octubre de 2011
Lawrence OP's photostream
Esta vidriera de la Iglesia prioral de Santo Domingo, en Londres, conmemora la batalla de Lepanto. En el
medio se ve al Papa dominico San Pío V, que está rezando el Rosario, implorando al cielo la victoria para la
flota cristiana. La batalla podemos verla en las dos imágenes superiores a izquierda y derecha del Papa. En
las inferiores, también a izquierda y derecha, se ve una procesión en honor de Nuestra Señora del Rosario.
Hermanos hispanos:

No quiero dejar pasar el mes de Octubre sin escribir algo sobre el Santo Rosario. Es una
tradición de nuestra fe católica muy bien establecida también en las devociones hispanas.
El Rosario es la escalera que une nuestros países con el Señor y últimamente al Padre.

La cristiandad se encontraba en un gran peligro de invasión por las fuerzas musulmanas en el
siglo XVI. El Papa solicitó a los reyes y gobernantes católicos la creación de una armada
cristiana para ir a defender la fe contra ellas. Y así fue que, bajo la dirección del famoso Juan
de Austria, se enfrentaron en el golfo de Lepanto (Turquía) las naves cristianas contra las
turcas. Éstas eran más numerosas y potentes que las cristianas, las cuales, al principio de la
batalla, iban perdiendo, amenazando un completo desastre.

Toda la cristiandad rezaba por el triunfo de las naves cristianas. El Papa San Pío V oraba
también en su capilla de Roma. Ocurrió que, durante la batalla, repentinamente, cambiaron los
vientos, y los cristianos, favorecidos por ellos, pudieron ganar la batalla. El Santo Padre,
habiendo recibido una inspiración especial sobre este triunfo de los cristianos, declaró ese
día, 7 de octubre de 1571, la fiesta del Santo Rosario, por el milagro de la protección de la
Virgen, Auxiliadora de las naves cristianas.

Los últimos Papas, de este siglo y del pasado, han continuado promoviendo esta devoción tan
querida por la Virgen. El Beato Juan Pablo II proclamó el Año Santo del Rosario desde
Octubre 2002 al 2003, con la Carta Apostólica  
Rosarium Virginis Mariae. Entre otras cosas,
el Papa nos animaba a “redescubrir” el Rosario como medio de inmersión y contemplación en
el misterio de Cristo que es “nuestra Paz’.  “
El Rosario es uno de los caminos de oración
cristiana que se dirige a la contemplación del rostro de Cristo.


Juan Pablo II instituyó los cinco misterios luminosos: “
Todo el misterio de Cristo es el misterio
de la Luz. Él es la “luz del mundo. Y esta verdad sobresale de una manera especial durante
los años de su vida pública cuando Él proclama el Evangelio del Reino.
"

El Papa, singularmente mariano, Beato Juan Pablo II, nos predicó, con su ejemplo personal, su
propia devoción especial al Rosario. Se han publicado fotos del Papa con su vestimenta
blanca caminando por los jardines del Vaticano rezando el Rosario.

Recientemente también hemos visto fotos del Papa Benedicto XVI recitando el Rosario en la
gruta de Lourdes de los mismos jardines del Vaticano. En otra ocasión, desde su ventana del
Palacio Apostólico, Benedicto XVI recordó a los fieles y peregrinos reunidos en la plaza de
San Pedro la importancia del rezo del santo Rosario, diciendo:
El Rosario es la oración más querida por la Madre de Dios.


                                                                                                              Monseñor Emilio