Copyright © 2011 Archdiocese of Boston | All Rights Reserved
El Mensajero
Nuestra Fe
La Santísima Trinidad II: Contra los Testigos de Jehová
¿ES EL HIJO NADA MÁS QUE UN ÁNGEL?

Los Testigos de Jehová enseñan que el Hijo (también llamado “la Palabra”) es el Arcángel
San Miguel, y que fue creado por Dios como su primera y única creación directa. Después,
el Hijo, con el poder de Dios que los Testigos llaman su fuerza activa (el Espíritu Santo), creó
el universo. Del Hijo se dice también que es, no Dios, sino “un dios”, inferior al Padre, que
sería el único “Dios Todopoderoso”.

Según los Testigos de Jehová, el Hijo es muy inferior al Padre. Además, no tiene nada que
ver con el Jesucristo que vivió en la carne. Según ellos, cuando llegó el momento del
nacimiento de Jesús, el Hijo se aniquiló a sí mismo. Cuando se les pregunta sobre este
aparente “suicidio” del Hijo, su única respuesta es que es un “misterio”. Jesucristo es, para
ellos, pues, sólo un hombre.

Para los Testigos, el Espíritu Santo (ellos lo escriben con minúsculas) no es una persona,
sino una fuerza, la “fuerza activa” de Dios.
      
RESPUESTA CATÓLICA A LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ

…Si me amarais os alegraríais de que me fuera al Padre, porque el Padre es más
grande que yo
” (Jn 14:28). Este es un versículo favorito para la argumentación de los
Testigos de Jehová en contra de la divinidad de Cristo. Empiezan citando el Credo
Atanasiano: “
Y en esta Trinidad ninguno está antes o después de otro; ninguno es ni más
grande ni menos que otro. Pero las tres personas son eternas e iguales
”. Luego leerán las
palabras de Jesús de que el Padre es más grande que el Hijo, en vez de “iguales”, como
dice este credo.

Conviene recordar, para no caer en esta trampa, que Jesús estaba hablando en un
momento en que se había cumplido en Él lo que dice Filipenses 2:6-7: “
El cual, siendo de
condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios. Sino que se despojó de sí
mismo, tomando condición de siervo, haciéndose semejante a los hombres…
”. Cristo
podría, entonces, naturalmente, hablar del Padre como “
más grande que yo”. El Hijo se ha
hecho incluso “
inferior a los ángeles” (Heb 2:9) para actuar como el Salvador de la
humanidad.

Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre
su hombro, y se llamará su nombre: ‘Maravilla de Consejero’, ‘Dios Fuerte’, ‘Siempre
Padre’, ‘Príncipe de Paz’.
” (Isaías 9:5).

Los Testigos de Jehová no ponen en duda que este versículo hable proféticamente de
Jesucristo, identificándole con el “
Dios fuerte”. Pero ellos creen que el Hijo es meramente
‘un dios’ -uno de la “
multitud de dioses y de señores” (1 Cor 8:5)- del mismo modo que
Satán, el diablo, es llamado “
el dios de este mundo” (2 Cor 4:4). Ellos ven a Jesucristo
como a un ser creado, un ángel. De acuerdo con la teología de la Watchtower (la
organización de los Testigos de Jehová), El, definitivamente, no es el Dios Todopoderoso
Yahveh.

Los Testigos, realmente, tienen dos dioses, uno grande y uno pequeño: un ‘
Dios
Todopoderoso
’, Yahveh, y un ‘dios fuerte (o poderoso)’, Jesucristo. Aunque, en la práctica,
Yahveh recibe todo el culto, y de Jesús se dice que es ‘un dios’ sólo a manera de concesión.
La Biblia demuestra que el Dios Fuerte y el Dios Todopoderoso son el mismo. En Hebreos
1:3, dice que Jesucristo es “
el que sostiene todo con su palabra poderosa”. ¿Cómo
podría nadie ser más poderoso? En Mateo 28:18 vemos que Jesucristo tiene “
todo poder
en el cielo y en la tierra
”. Por definición, esto es lo que la palabra todopoderoso significa.
Así pues, Jesucristo es todopoderoso.

Ya que Isaías fue judío y, por tanto, creía en un solo Dios -Yahveh-, ¿quién entendía Isaías
que era el Dios Poderoso? Ciertamente, Isaías entendía que el Dios Poderoso era Yahveh.
Leemos en Isaías 10:20-21: “
… el resto de Israel… se apoyarán con firmeza en Yahveh
(Yahveh). Un resto volverá, el resto de Jacob, al Dios Poderoso”. Sí, la Palabra
inspirada, escrita por medio de Isaías, llama a Yahveh “
Dios Poderoso”. Así pues, ya que
Jesús es el Dios Fuerte y Yahveh es el Dios Fuerte, ¿quién tiene que ser Jesús?

En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios y la Palabra era Dios
(Juan 1:1). Hasta 1950, los Testigos de Jehová usaban la Biblia conocida como la
American Standard Version” (debido a que usaba el nombre Jehová en todo el Antiguo
Testamento). Pero se encontraban con el embarazoso problema de tratar de negar la
divinidad de Cristo, mientras la Biblia que ellos mismos llevaban en la mano decía
claramente que “
la Palabra era Dios”.

Este problema se resolvió cuendo la Sociedad Watchtower publicó su propia “
Traducción
del Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras
”. Ahora, cuando los Cristianos refieren a los
Testigos de Jehová a Juan 1:1, ellos contestan: “
¡No está así en mi Biblia!”. En su
traducción, ellos leen: “
la Palabra era un dios”.

Reduciendo a Jesucristo a ser “un dios”, la Watchtower le coloca entre la “
multitud de
dioses y de señores
” (1 Cor 8:5), al mismo nivel que Satán, “el dios de este mundo” (2
Cor 4:4).

Las demás traducciones de la Biblia son unánimes en traducir Juan 1:1 como “
la Palabra
era Dios
”. Y esto está de acuerdo con la declaración del Apóstol Tomás, también situada en
el Evangelio de Juan, cuando llama a Jesús “
Señor mío y Dios mío” (Juan 20:28). La
Traducción del Nuevo Mundo de los Testigos de Jehová aún llama a Jesús “Dios” en Juan
20:28 e Isaías 9:5. De hecho, su versión de 1985 de Kingdom Interlinear revela que el griego
dice literalmente que Jesús es “
el Dios” (HO THEOS) en Juan 20:28.

Cualquiera que crea que el Padre es Dios, mientras que el Hijo es “un dios”, debería leer
Isaías 43 y 44, donde la Palabra inspirada descarta tal noción: “
Antes de mí no fue
formado otro dios, ni después de mí lo habrá. Yo, yo soy Yahveh, y fuera de mí no
hay salvador… ¿hay otro dios fuera de mí? ¡No hay otra Roca, yo no la conozco!

(Isaías 43:10b-11.44:8b).

Cuando venga El, el Espíritu de la Verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues
no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de
venir
” (Juan 16:13). Todo el párrafo de Juan 16:7-15 es un pasaje excelente para usar
cuando se discuta sobre el Espíritu Santo con los Testigos de Jehová. Ellos niegan tanto la
divinidad del Espíritu Santo como que es una persona, diciendo, en cambio, que “
es
simplemente una ‘fuerza activa’ impersonal
”. Pero aquí Jesús claramente se refiere al
Espíritu Santo como a Él (pronombre personal) y describe al Espíritu hablando, oyendo,
anunciando y demás, actividades todas ellas que hablan claramente de una naturaleza
personal.

Apareciósele Yahveh… Levantó los ojos y he aquí que había tres individuos…
(Génesis 18:1-2). Los Testigos de Jehová creen que es imposible para el único Dios
verdadero existir como tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Pero la Biblia, en
Génesis 18 y 19, muestra a Dios apareciéndose a Abraham como tres hombres.

En la Traducción del Nuevo Mundo de la Sociedad Watchtower, en Génesis 18:1-2, Dios se
aparece a Abraham como tres hombres (o ángeles). Abraham se dirige a los tres como a
“Yahveh” (v.3). Cuando los tres hombres responden, el episodio nos refiere de forma
intercambiable que “ellos” hablan o que “Yahveh” habla (v. 13). Cuando dos de los tres
hombres parten a visitar a Lot en Sodoma, Abraham continúa llamando al que queda
“Yahveh”, pero Lot se dirige también a los otros dos como a “Yahveh” (Génesis 18:22.30 y
19:1.18).

Por sí mismo, este relato no prueba la doctrina de la Trinidad. Pero, como mínimo,
demuestra que es posible para Dios manifestarse como tres-en-uno. El hecho de que este
concepto esté más allá de la comprensión plena para el intelecto humano no debería hacer
que los Testigos de Jehová lo proscribieran. Como escribió el Apósto Pablo: “
Ahora
vemos en un espejo, en enigma. Entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de un
modo parcial, pero entonces conoceré como soy conocido
” (1 Cor 13:12).
photo by xiquinhosilva on Flickr
(Continuará el mes próximo)